Me llamo F. T. y soy un vecino de Valladolid, quiero contar mi caso para que se conozca el calvario por el que he pasado durante más de dos años. Acudo a una clínica Dentix para realizarme un tratamiento de implantes dentales en noviembre de 2012 con la idea de mejorar la funcionalidad y la estética de mi boca. Acepto un presupuesto por valor de 7.840 € y adelanto la cantidad de 1500 € y aunque el tratamiento se demora en el tiempo con numerosas incidencias yo realizo los pagos según acepté en el presupuesto con el objeto de obtener el resultado deseado. El tratamiento continúa y por fin dan por concluidas las intervenciones en septiembre de 2013 con la colocación final de la dentadura pero en octubre de ese mismo año se me cae una de las piezas y me la tienen que volver a colocar, comunicándome que la oclusión está mal y dará problemas. Efectivamente, en enero del 2014 comienza un periplo de citas y tengo que acudir a la consulta hasta en 36 ocasiones bien por que se caen las piezas, por que no ajustan, por que se rompen y así he estado hasta octubre de 2015. Finalmente tengo una dentadura de implantes que no ajusta, mal acabado y que no funciona.

Solicito un informe a un odontólogo que determine el estado bucodental y la colocación de los implantes que me han quedado:

Descripción de la situación bucodental del paciente: Dentadura híbrida superior con dientes caídos en posición 12-13. Implantes colocados en posición 13-14 entre 11-12 y 21-23, en general demasiado vestibulizados.

Se procede ante la situación descrita a que desatornillar la dentadura híbrida superior y sustituir los dientes, una vez arreglada volvemos a atornillar.

En la arcada inferior nos encontramos con la dentadura fracturada por la mitad. Tiene colocados 3 implantes en posición 33 entre 31-41 y 43, el implante mediano sobra, la alineación está bien.

El locaitor en posición 33 no está apretado hasta el fondo, es posible que por eso se rompa tantas veces la dentadura, dos de los ataches están sueltos. Procedemos a hacer una compostura de la dentadura inferior con los tres ataches. La rebasamos, cambiamos los teflones porque no agarran y volvemos a colocar en la boca”.

Pero después de haber pagado el inutil trabajo realizado en Dentix no puedo volver a pagar un nuevo arreglo de la boca para llevar una vida normal, ingerir alimentos y hablar correctamente. Estoy convencido de que mi caso es un claro ejemplo de negligencia.