Muchas personas se quejan del desconocimiento que el pago del tratamiento dental se realizaban a través de una financiación, que no eran pagos directamente con la clínica dental si no que era con una financiera. Cada mes le pasaban un recibo bancario y no le cobraban intereses.

Cuando aceptas un presupuesto igual que cuando adquieres un producto se trata de una relación contractual en la que ambas partes se comprometen a facilitar un servicio al otro y este a pagar una cantidad establecida al primero por dicho servicio. Pero también tiene que quedar detallado en el presupuesto que se acepte por ambas partes, cómo se va a realizar el pago del tratamiento pues las opciones son muchas y algunas más aconsejables que otras.

(Si tienes dudas a la hora de aceptar el presupuesto que te ha realizado una cadena dental puedes consultar en nuestra web el artículo relacionado con los consejos antes de firmar el presupuesto).

La forma de pago tiene que quedar establecida en el presupuesto y no tenemos porqué aceptar la que ellos nos propongan si nos interesa otra más conveniente. Podemos pagar de diferentes formas:

  1. Pagar mediante cuotas a la clínica de forma prorrateada mientras dure el tratamiento. Es la mejor opción. Se puede hacer en efectivo si la clínica nos facilita un recibo por la cantidad abonada en cada momento o a través de nuestro banco mediante transferencias a la cuenta bancaria de la clínica. Siempre hay que guardar el recibo de cada cuota abonada junto al presupuesto que hemos aceptado y al finalizar todos los pagos pedir una factura detallada por el total para disponer de una garantía del servicio.
  2. Pagar una cantidad al principio y otra al finalizar. Es una buena opción para ambas partes pues la clínica tendrá interés en finalizar el tratamiento para cobrar lo que resta y el usuario no se ve atado de manos ante problemas inesperados en el que exista un posible incumplimiento de lo presupuestado. Siempre hay que solicitar que nos den un justificante o ticket de cada cantidad entregada y debemos guardarlo.
  3. Pagar por adelantado todo el tratamiento dental, es un error a pesar de que nos hagan un descuento por ello. En el transcurso del tratamiento pueden ocurrir diversas situaciones, como el cierre de la clínica, la sustitución del profesional que nos atiende, que la calidad del servicio no es la esperada, una situación de mala praxis… y el usuario está desprotegido si necesitase interrumpir el tratamiento.
  4. Financiar con nuestra entidad bancaria la cantidad a pagar. Es lo mismo que pagar por adelantado todo el tratamiento con la salvedad de que tu banco te permite devolver el importe en cómodas cuotas negociadas a un interés. La clínica ha cobrado el total por adelantado y lo único bueno, es que tú has podido negociar con tu banco las condiciones de ese crédito o financiación pero si tienes un problema imprevisto la clínica ha cobrado el total y tú debes seguir pagando a tu banco las cantidades acordadas.
  5. Financiar con la financiera de la clínica el tratamiento. No lo debemos hacer nunca aunque pretendan darnos las mejores y más tentadoras condiciones (sin interés, sin costes de cancelación, sin comisiones ni gastos…). Hay que tener en cuenta que el paciente habitual no es un experto y no lee o no comprende la letra pequeña donde ni la financiera ni la clínica van a salir perjudicadas ante imprevistos como un retraso en el pago de una cuota u otras muchas situaciones que se puedan dar.

Los mayores problemas que nos están llegando a AFECADE (Asociación de Afectados por las Cadenas Dentales) están en los pagos.

Personas que abonaron (por adelantado o financiado) un tratamiento dental que iba a durar un periodo concreto de tiempo, la cadena dental ha cobrado ese importe y el tratamiento está sin realizar.

En algunos casos conocidos, esto sucede porque la franquicia o la clínica ha cerrado inesperadamente. En otros por que el tratamiento se demora en el tiempo sin explicación, la cadena dental no tiene prisa por finalizar, les interesa más atender nuevos pacientes, que son nuevos ingresos, que finalizar los tratamientos en curso. En otros casos ha surgido un imprevisto o complicación en el proceso, a veces por mala praxis, pero en otros casos es un acontecimiento fortuito, y a la cadena dental ya no le resulta rentable o no tiene capacidad para continuar con el tratamiento acordado. Y cada día aparecen nuevos escenarios donde el perjudicado siempre es el paciente indefenso.

Por todas estas situaciones, en AFECADE aconsejamos a los ciudadanos que van a someterse a algún tratamiento dental que exijan unas condiciones de pago adecuadas al paciente y que si tienen que financiar el producto mejor con asesoramiento legal. No hay que dejarse tentar por ofertas o descuentos. Hay que tener claro las condiciones que se firman o los compromisos que aceptan.

Si tienes dudas y vas a firmar una financiación de un tratamiento dental, consúltenos pues registrarse en nuestra plataforma es y será gratuito siempre y a todas las personas registradas, les proporcionamos asesoramiento legal relacionado con las Cadenas dentales ya que con AFECADE colaboran por responsabilidad social corporativa, abogados expertos.

Y si ya tienes una financiación del tratamiento dental aceptada, también puedes registrarte en AFECADE para que te asesoren expertos sobre lo que has aceptado, antes de que pueda suceder un imprevisto.